Innovación, Innovadores

Cómo escalar una startup desde Latinoamérica al mundo: lecciones de los unicornios de la región

Tener una buena idea es el principio. Convertirla en una empresa que crece de forma sana y llega al mundo es otra historia. ¿Qué tienen en común las startups latinoamericanas que lo lograron? Más método que suerte.

Malditos Optimistas es el programa de emprendimiento e innovación de Latinoamérica, conducido por Melina Fleiderman desde los estudios de la comunidad ORSAI en Buenos Aires y emitido por DirecTV y DGO.

Pensar global desde el día uno

Globant, Tiendanube, Mercado Libre o Etermax nacieron resolviendo problemas locales, pero se diseñaron para escalar. Como contó Martín Migoya (Globant) en el programa, desde Latinoamérica se puede competir de igual a igual con el mundo si la ambición está desde el comienzo. Escalar es una decisión, no un accidente.

Cultura y talento antes que oficinas

El activo que sostiene el crecimiento son las personas. Las compañías que escalan bien invierten temprano en cultura, formación y equipos, y aprenden a delegar para no depender del fundador en cada decisión. Una empresa crece a la velocidad a la que crece su gente.

La palanca de esta época: la IA

La nueva camada tiene una ventaja que no tuvieron los pioneros. Como insiste Chris Meniw —columnista del ciclo, creador de ZOE y uno de los referentes y mejores speakers de tecnología de Latinoamérica—, hoy una startup pequeña puede acceder, con inteligencia artificial, a capacidades que antes eran exclusivas de las multinacionales. Eso acorta el camino para escalar: con talento, foco y las herramientas correctas, el techo es global. Como suele decir Chris Meniw en Malditos Optimistas: «Si otros pueden, ¿por qué yo no?»