Transcripción automática generada con inteligencia artificial a partir del audio del episodio. Puede contener errores o imprecisiones.
Pero cuánta información, cuánta información, por Dios. Así como un recordatorio. Ese sos vos, la verdad. Un recordatorio. ¿Cómo te va? Bienvenido, malditos optimistas. Muchas gracias. Muchas gracias, chicos. ¿Cómo están? Me encanta el nombre ustedes. Qué bueno. ¿Vos te consideras uno? Eh, a veces sí, a veces no. Eh, porque yo considero que un pesimista es un optimista con información. Entonces es como que no sé, okay, eh, qué sé yo. A ver, a ver, optimista, digamos, a veces soy optimista últimamente, digamos, creo que con la
Edad eh la inconsciencia de ser más joven te hace ser más optimista y jugártela más cuando son más conservador, digamos, de alguna manera, ¿no? Bueno, contanos o agreganos datos a este resumen abrupto que hicimos sobre cómo te convertiste en alguien que te fuiste a Argentina como muchos en este subsumido en una crisis muy profunda y de repente te refundaste, te repensaste y te reinventaste hasta armar Tribeca Consulting Group. Correcto. Bueno, en realidad fue un poco llegué venía trabajando muy bien en Argentina, pero muy bien. Este hacía
Edificios lo que hoy es Palermo Hollywood, que en ese momento no se llamaba Palermo Hollywood. La pal este zona peligrosa era en ese momento. Sí, claro. Veníamos haciendo edificios que se llaman Tribeca. Este y un momento eh me ofrecen un banco me ofrece crédito en de los Estados Unidos y yo dije lo toma. Tenía un socio en ese momento, lo charlo con él, vamos a tomar el crédito porque con eso podemos hacer más edificios y y no tener que venderlo y lo
Vendimos al final y todo eso. Bueno, así pasó, nos dió el crédito, trabajamos, trabajamos y yo siempre pensaba, qué mal puede pasar, qué puede pasar. que no le gusta el piso al cliente, que no le guste el termotanque, que no le gusta el color de la pintura, lo volvemos a pintar. ¿Qué variables podía haber de defecto en algo cuando teníamos armado más el proyecto muy bien armadito, eh nunca pensé en un cambio económico de un dó de uno a cu en 30 días? Nunca lo
Pensé a eso. O sea, no no era una variable que yo tenía pensado, o sea, tenía pensado un montón de variables, no sé lo que se te puede ocurrir, pero esa no la tenía en la mi cabeza. Y cuando ocurre eso, estamos terminando casi un edificio por sacarlo a la venta. Creo que de hecho lo empezamos a sacar a la venta y fue comunicado para mí ese diciembre. Es diciembre como que fue un me lo recuerdo, casi me largo a llorar porque digo, fue terrible, fue terrible
Porque es como que eh no sé, estaba por nacer mi hija, todo lo tenías todo armado y de repente un día te cambian arriba del juego y y tenés que y tenés que se te derrumba todo. ¿Y por qué? Y por qué, perdón, perdón. No, no, dale vos. que en ese momento no no te interrumpí, pero no sabía que que ibas a contar algo más, ¿no? En ese momento un amigo, mi desesperación que estaba viviendo ya en Estados Unidos me dice, «Venite a Miami
Porque Miami hay mucha construcción.» Entonces yo pensé, «Construcción significa plata. Yo debía dólares, no debía peso argentino, debía dólares. Entonces digo, me voy a un lugar donde pueda generar dólares.» Pero bueno, uno es inconsciente, una edad donde uno dice, «Bueno, llego a Miami, trabajo el otro día.» Mentira. Hay que empezaro. Hay que empezar, hay que empezar, eh, hasta que empecé a trabajar tardé un montón, pero un montón. Problemas con los papeles, problemas con esto, problemas con no sabe el idioma, digamos. era un montón de barreras,
Todos los días una barrera nueva y y yo creo que la la la necesidad, el hambre y y los argentinos estamos preparadísimos, la verdad que los argentinos yo lo veo, bueno, hoy está viniendo un un hoy está viniendo otro tipo de argentino, eh, un argentino relajado que no era el argentino que vino en mi camada, viene un argentino que viene, a me gusta Miami, entonces, ¿dónde puedo vivir? me compro un auto. Tiene resuelto el el vivir día a día. El caso mío de muchos miles de
Argentinos que cuando íamos no teníamos plata para ir a comer a ningún lado, no había plata y para pagar el celular que eran $ al mes, o sea, no había plata. Entonces uno había que empezar a hacer eh todos los días levantarte con una sonrisa porque todos los días te levantas, te pegas un baño y salís a a la calle. Mm. Yo yo he sido actor, este y yo me sentía como que era una obra, como que era un personaje que me
Bañaba y salía a la calle con una sonrisa y iba iba todo y después al final del día es como que uno va perdiendo esa sonrisa porque te vas golpeando, vas viendo las las digamos venía con mucho trabajo de Argentina y cada vez que venía me decían, «¿Y vos acá qué hiciste?» No, nada todavía. Pero pero bueno y así y así es como que uno venía golpeándose, ¿no? Claro. Este y pero no perdía como la esperanza y hasta que bueno la necesidad hace que
Un día me pongo a escuchar una conversación ajena en un bar y me levanto y me levanto tienen el día de suerte porque yo me dedico a instalar mármol en mi país. Hm. Eh, era una era una mentira que no era tan mentira, o sea, ahí está al lado mármol, pero no era especialista en mármol convengamos, ¿no? Pero la necesidad te hace mentir un poquito, ¿no? Es que era médico o abogado y me puse a instalar mármol. Sí. O era volverte especialista en ese
Momento porque era la necesidad la que te convertía en ese pseudoespecialista que luego sería una suerte de especialista. Finalmente me volví especialista en mármol, así de de y aparte en ese momento había tres, cuatro tipos de mármol que funcionaban en Miami, este donde donde ya era era instalaciones todas las semanas, había cinco o seis obras todo el tiempo. Y ahí este Gerardo, cuando, bueno, ves esa oportunidad, ese primer contrato donde te pones te pones este en desafío como vos mismo en convertirte en una
Especialista, como recién te decía, Fer, ¿en cuánto tiempo empezó a cambiar tu tu presente, tu situación? ¿Cuánto te llevó? Y me llevó 2 años más o menos trabajar todos los días y cada cada semana se me ocurría algo y después le iba planteando al al hombre que me entregaba el mármol, el que un español que importaba el mármol. Este, yo le planteé, bueno, ¿por qué no no pintamos las casas? Bueno, entonces ya ahí ganamos un poco más. ¿Por qué no le hacemos los closetes, los placares de
Las casas un poco más? ¿Por qué no le no hago de decorador por algunos clientes? Entonces empecé como a generar un poco más dinero, ¿no? Y después los mismos, la misma gente me fue recomendando y ahí es donde empieza Tribeca, eh, que existía en la Argentina, se montó acá en en Miami, ¿no? Y y digamos y ahí entonces empecé empecé a devolver dinero, empecé a generar clientes que con casualidad eran eran gente superperosa que me daban la confianza para decirme la casa. empecé a hacer las
Casas enteras y así es un poquitito como empecé. Después de un vuelco en mi vida bastante grande donde de casualidad ya estaba ya estaba como posicionado, no había devuelto todo, pero estaba y y empiezo a hacer estudios de grabación de música. Ah, insonorizaciones. Me hago todo el estudio, digamos, de lo que es acústico y no el diseño. Ahora sí, pero antes no hacía el diseño, hacía la construcción. A mí me daban los planos y yo construía, ¿no? Hacía la medición, la medición
Acústica, digamos. hacía la medición acústica, hacía la construcción acústica y en ese momento trabajaba por una empresa americana que tenía su clientela, que eran superfamosos y ese momento venían a construir estudios a Miami y yo era el constructor, me volví el constructor de de los estudios y ahí es como que generé otro nicho. Claro, donde márm un paso a ser eh un arquitecto, como dicen las estrellas, me dediqué al al ambiente musical, ¿no? Me dediqué al al al digamos músicos anglo y
Latinos. Así es. Empezó a armar Tribeca desde ese lado, ¿no? Gerardo, ahí el salto entre el mármol y la música, ¿fue como natural o hubo como otro quiebre que te necesitó necesitaste reinventarte? ¿Fue como hab una oportunidad y me voy haciendo o algo pasó con el mármol que no iba más? y dijiste, «Bueno, me tengo que volver a reinventar.» Exactamente. Algo pasó con el MMOL, donde ya eh ya no no me estaba funcionando, eh ya no era lo mismo. Eh es como que en
Un momento de crisis, yo creo que las crisis son oportunidades, como escuché que hablaban antes. Y es verdad, cuando hay una crisis uno se pone creativo, uno se pone atento, uno se pone a ver a ver qué pasa acá, eh, digamos, y ahí es donde surge y de casualidad como uno está receptivo, porque hay gente que vos podés, hay hay un ejercicio muy muy maravilloso que hacen que hacen de de eh donde hay un grupo de gente y pasa una persona disfrazada de mono de orangután
Y la gente no la ve. Mm. En tu en tu en tu en preocupación, que no llegas a ver al mono. Gerardo y y déjame compartir, tal vez pues sos un gran ejemplo de esto de una reflexión, a ver si lo sentís así. Vos eras como muy experto en tu negocio. Tribeca en Argentina pasaste a ser muy malo en instalación de mármoles, pero esto de Tri en Argentina ya no existía más. hasta muy bueno en instalación de mármoles y volviste a ser, entiendo yo,
El primer día muy malo instalando estudios hasta que volviste a ser muy bueno. Digo, pero mucha gente a veces se quedan muy bueno de algo que no sirve y es preferente ser muy malo de algo que tiene futuro. ¿No te resuena? Yo no sabía en ese momento, nunca había tenido ni idea lo que era un estudio de grabación. La verdad no tenía ni idea. Me tocó un estudio para unos reggaetoneros. este, donde me entregan los planos y me dicen, «¿Te animas a
Cotizarlo?» Sí, obvio. Un típico. Sí, obvio. Empiezo a cotizarlo. En ese en esa obra realmente no gané un centavo, pero aprendí un montón. Claro, claro. Lo capitalizaste. Estamos hablando igual de estudios que después escalaron a los 5 o 6 millones de dólares, es decir, donde grabó eh Chayan, Arjona, Torres y Celine Don, ¿no? Esa sí, Lady Gaga, eh Dem Marley, Steven Marley, este estudios de de de Art Center de acá. Ahora, e a mí lo que lo que me gusta me parece interesante,
Sobre todo porque del otro lado hay mucha gente que puede sentirse identificada con tu historia, que acá hay un recorrido de 25 años, este, aproximadamente, ¿no? En en en 32 años, mejor o más a favor de lo que te quería consultar. Y hay cosas que me imagino que hoy vos las podés ver con una claridad. esto que vos decís, «Bueno, yo en esta crisis vi el mono, vi la oportunidad, yo estaba atento, eh yo me me jugué por una industria que no
Conocía.» Si te pudieses dar a vos mismo en esa versión de de Pibe que la estaba pasando pésimo en el 2001, agarrándose las canas verdes que le quedaban, eh agarrándose la cabeza, queriéndose morir por todo lo que está viendo. ¿Qué te dirías a vos hoy con esta experiencia que tenés a ese Gerardo que la estaba pasando pésimo en el 2001? Eh, que se puede hay que arriesgarse, pero hay que arriesgarse bien. Hay que arriesgarse bien. Yo veo significa arriesgarse bien. Y cuando tenés algo en la cabeza,
Hacelo, porque la gente viene acá y te dice, «Bueno, ¿cuánto voy a ganar?» No, papá, arrancá, arrancá, fíjate, profesionalizate en un tema. algo como yo a veces tengo gente en mi compañía y veo que las voy cambiando de lugar, ¿no? En posiciones y en un momento yo le digo, «¿Qué te gusta hacer? ¿Qué te hay algo que te tiene que gustar hacer? Algo que te tiene que gustar.» Pero ahí yo te voy a hacer una pregunta. Ahora con el diario de ayer seguramente
Es mucho más fácil decir esto. Por otra parte, cuando tenés quizás un poquito y estás al límite, querés cuidar ese poquito. Sucede que en tu caso al no tener en algún momento nada, todo estaba bien y ese jugarse por cualquier cosa que viniera estaba muy bien y te daba todavía mucho más fuerza, mucho más energía para empezar. Eh, yo creo que sí me daba me da como hablamos esa esa inconsciencia, esa que uno tiene te hace creer en algo y estás todo el día pensando lo mismo. Vas a
Caminar, yo caminaba un montón, caminaba y estás pensando todo el día en lo que lo que tenés que hacer, cómo lo tenés que hacer, ensayar las conversaciones. Imagínate que yo empezaba a hablar con gente en inglés que no abogados, contadores y no entendía la mitad y la otra mitad me lo imaginaba lo que me decía. Gerardo, ¿en qué te apalancabas para convencer a la gente? Porque al fin al vos estás hablando de de liderazgo y tener convencer a gente que le pagas
Porque es tu el contador, el abogado, al fin y al cabo le estás lo estás convenciendo con dinero, pero al cliente, a los colaboradores, a esa gente hay que convencerlo de otra manera. ¿En qué te apalancabas al inicio con esta limitación? lingüística para poder convenzar y que te sigan. Contadores de abogados. Yo me acuerdo la primera reunión que me mandaron, me volaron a Nueva York una reunión y había ocho o 10 asesores. Yo estaba con mi socio en ese momento acá éramos dos contra 10. Él hablaba
Mejor inglés que yo y a mí me hablaban a mí. Entonces yo estaba nervioso porque no entendía lo que me estaban diciendo. ¿Qué desesperación? Querían saber qué qué garantías yo les daba. para darme esa obra de 5 millones de dólares. ¿Qué garantía? Y yo estaba nervioso, o sea, por muchas razones, por el por el tamaño de la obra, por la oportunidad, que era una oportunidad increíble. Y bueno, lo fui haciendo, me fui personalizar, profesionalizando, eh, pero pero uno lo hace en ese momento, te
Sacas, qué sé yo, no no sé cómo decirlo, eh, es como que como el actor abre el telón y tiene que salir y y y sale y vos decís, bueno, ya está, ya está, ahora hago lo mejor que puedo hacer. Y vos crees que esas aptitudes de improvisación o de o de ser una persona que se hubiera mandado frente a lo que no sabía que había del otro lado, son aptitudes con las con las que vos naciste, que vos siempre tuviste y que
Se pusieron o se despertaron en este momento crítico o es algo que vos fuiste entrenando de tu personalidad porque entendiste que tal vez era por ahí el camino para que te empezara a ir mejor. Mira, yo en el año en el año 91 o 90, no me acuerdo, empecé a estudiar marketing en esa época. El marketing, mercadeo era en ese momento mercadeo. Era el libro de Cotler. Era el libro de Cotler, el de mercadocnia. Lo daba un Alberto Levi, que había trabajado en Coca-Cola. Sí.
Eh, entonces es como es como que yo tomaba esos cursos para entender y empecé a utilizar eh la arquitectura con el marketing, o sea, cómo funcionar, cómo buscar clientes, cómo salí a la calle a buscar clientes, o sea, había métodos para ir a buscar. Agarré la agenda de mi de de de mis padres, la agenda de los amigos alrededor, les iba hablando uno por uno, empecé a buscar la forma. Yo creo que hay siempre formas. Ahora actual, digamos, volviendo al hoy, actualmente sigo creyendo.
Yo hoy estoy en una posición donde estoy importando productos de Argentina a Estados Unidos, entonces producto de construcción, ¿no? Y y la verdad que son productos que la Argentina son supercidos y acá no los conoce nadie y acá estoy todos los días viendo cómo los hago a conocer. Sí. ¿Nos das un ejemplo de algo que sale de Argentina para allá? Bueno, yo traigo dos productos, no sé si puedo decir marcas, pero uno producto de recubrimiento de paredes, tanto para exterior como para interior. Son dos
Compañías distintas. El Kimtex, ¿no? Correcto. Correcto. Ay, nos subís un poco el volumen porque no estamos escuchando lo que lo que nos dice Gerardo. No, no, no. Vos no. Acá los chicos del control de la producción. No, no, no, no. Vos no, no toques nada. Es una cuestión acústica no más. No, y yo decía, no sabía nada de música, pero la guitarra la agarrabas como loco. Claro. Bueno, y nada, estoy trayendo si veniera acá la a los Estados Unidos y la verdad que es una jugada porque vos
Me decís, «Hiciste un estudio de mercado.» Sí, durante años yo veía que no había esos productos y empecé a jugarme a esta altura que podría estar haciendo otra cosa. Vengo a jugar y estoy todos los días motivado y pensando y y y salgo a andar en moto y pienso y digo, «A ver, ¿qué es lo que tengo que hacer? Tengo que hacer esto, tengo que hacer ahora TikTok, tengo que hacer Instagram.» Es como que estoy muy quieto, motivado, pero por otro lado ya no tengo
La energía de antes, no tengo la misma energía. Obviamente tengo el mismo hambre que tenía en ese momento. Pensemos en algo juntos porque más allá de toda la historia y toda la secuencia que fue Armando Gerardo, en un principio, por supuesto, tienen la traba de no tener un solo contacto, de no hablar el idioma. Digo, ¿cuánto influye el contexto también e ir conociendo tu propio contexto para seguir ampliando las fronteras, no? Eh, básicamente con tu primer destrave de la primera empresa o el primer
Emprendimiento, fuiste conociendo un poquito más del mercado y así seguir, pero también fuiste conociendo gente, cultura, la cultura de el crédito quizás, ¿no? O de la confianza. Eso me parece que no está explicado en ningún manual. No está explicado en ningún manual. Otra cosa, cuando uno en general, nosotros que escuchamos muchas historias de emprendedores y innovadores, del otro lado, lo que siempre hay frente a alguien que se está tirando por primera vez a la a la a la pileta, del otro lado
Hay trabas, hay un estado que no te habilita, hay una normativa que justo no te sirve para lo que vos querés hacer. Eh, y hay personas como vos, Gerardo, y como muchos malditos optimistas que igual van para adelante, dicen, «Bueno, o sea, esas trabas, esas limitantes, esos palos, esas cosas que eh digamos esa inexperiencia de todos modos no te no te genera, no sé si no te genera ningún ninguna limitación, pero no te inhibe, ¿no? Y eso me parece muy bueno para destacar
De alguien como vos, pues yo creo que nosotros le hablamos a gente como vos. Yo tengo muchas yo tengo un muy amigo que quizás ustedes lo conocen que se llama Jorge Gómez que es un hombre que ha vivido en el piso y hoy millonario. Es un argentino excéntrico que el hombre vivía en el piso y todos los días vendió, acomodaba el cine, vendía galletitas, vendía los trenes y hoy y y todo lo y se fundió cinco veces y arrancó y yo tengo grandes charlas con
Él de motivación porque se puede salir. vamos adelante. Y te compras un auto y decí, «¿Cómo lo pago? No te preocupes, vamos, vamos a motivar, vamos a conseguirlo, digamos. Eh, pasa eso, pasa eso también donde yo varias veces me pongo la zanahoria o me me endeudo y digo, «Bueno, después veo cómo lo pago. Me ha pasado mucho, te puede ir muy bien, como te puede ir mal, le he pasado montón, pero esa zanahoria me motiva todos los días a levantarme y todos los días pensar, no los no la
Problemática que tengo, digo, ¿cómo salí a buscar más clientes?» y y la y el profesionalismo, porque, ¿qué pasa, eh, digamos de de los clientes de sembrar como para que en algún momento esos mismos clientes te siguen llamando, te llaman para una cosa, te llaman para otra cosa. Digamos, yo a veces me sorprendo que ahora me puse a importar cosas y y conozco tanta gente que estoy visitando y que de repente me dice, «No, se acordaban de mí de otro de otro por
Otro lado o nos hemos topado en alguna obra o algo, digamos, tantos años acá que uno ya conoce un montón de de jugadores, ¿no? Este, eh, ya tenemos que que ir cerrando, pero te quería pedir sobre el final, eh, si tenés algún mensaje clave para darle a la comunidad que por ahí eh bueno, te escucha a vos y no se atreve a tanto, pero hay algo de toda esta conversación que lo va a empujar para para innovar, para emprender, para dar ese salto. ¿Qué
Les dirías? que se arriesguen, que se arriesguen, que tomen riesgo, que tomen riesgo, que crean en uno mismo. Y uno tiene que analizar su uno todo el mundo sabe cuáles son los puntos débiles y y buenos de cada uno. Entonces, optimizar eso y salir a la calle. Salir a la calle. Todos los días puede haber una oportunidad. Salgan a la calle, estén atentos, miren alrededor, la gente va manejando, no vea, no vea alrededor. Buscar el buscar al mono. Eh, bueno, ¿cómo te sentiste en esta
Entrevista en que no te preguntamos ningún chisme de famosos? Eh, cuidado, la primera es muchas y no lo queremos saber tampoco porque no somos eso. No, no es verdad, ¿verdad? Yo ahora me digo, me van a preguntar algo. Me escriben, después me escriben y me dicen, ¿por qué? Porque después me escriben, me dice, «Vos conto.» No, no, no vamos por ahí, no vamos por ahí. Bueno, me imagino que tenés todo bien preparado y acustizado para ver el partido de Argentina, ¿no? Ahí desde
Estados Unidos. Ya estoy acá, ya acá una horita antes ya corté todo. Concentrar todo el equipo trabajo. Así que te mandamos un saludo gigante. Gracias por sumarte a Malditos optimistas. Eh, bueno, suscribite a nuestro canal. Yo también veo la oportunidad, así que suscríbete a nuestro canal, recomendar nuestro contenido, que nosotros también creemos que que están buenas estas conversaciones y que hay mucha gente del otro lado inspirándose. Perfecto, chicos, me encantó. Muchas gracias, que estés muy bien. Chao. Gracias. Chao. Chao. La verdad que es como que de principio
Al final es como el camino del héroe real, ¿no? Es como tiene tiene un montón de componentes que vos decís. Yo lo único que digo respecto de este tipo de este tipo de historias es que a veces hay muchos que y con justa razón dicen, «Está bien, pero yo no tengo posibilidad de arriesgarme a tanto o yo no tengo, yo estoy, no sé, por ejemplo, él decía, bueno, yo estaba por ser padre.» Pero hay veces que ahí, justo que decías lo del día del padre, ahí te
Cambia la perspectiva, porque cuando ya hay alguien que depende realmente de vos, que es un hijo y bueno, no es lo mismo decir, «Me voy a Miami, veo qué onda y veo veo quién paga las deudas, o sea, lo banco full porque me encanta, ¿no? Esa esa filosofía.» Pero Gerardo, ahí vos tenés en cuenta que tenía una deuda que había podido subsanar, etcétera, y tenía solamente $2700. Es decir, el margen entre tener nada y tener un poco más era muy corto. No es que estás diciendo, voy a
Invertir 500,000 tenía $2,700 y quizás ese tan pooco hace que te puedas arriesgar todavía mucho más. Claro que el riesgo de perder no era eran solo $2,700, sí, pero eran los únicos que tenía. Claro, pero es una suma mucho más chiquitita, si se quiere, que esas sumas cuantiosas que uno dice que hay que invertir para hacer un gran negocio. Retomar un concepto que un poco le decía a Gerardo. A veces uno se queda siendo excelente en algo que ya no sirve más. Él podía quedarse en
Argentina en algo que no sirve más y pasó a ser aprendiz en Estados Unidos con todo ese costo, pero que le permitió un futuro mejor. Luego es un quiebre que es con el mármol donde era seguramente muy bueno, lo habrá hecho muchos años, consiguió todos los clientes que os decís y no servía más. Por algún motivo había un quiebre, entonces se permitió ser aprendiz de nuevo y bueno, dejo de ser lo que era hasta ahora y vuelvo a ser aprendiz y ahora de nuevo y están lo
Está diciendo, pero está arrancando en modo en modo importador y distribuidor, etcétera, y a no sé a qué edad vuelve a decir esto que era rebueno, no me sirve más y me pongo en modo aprendiz y me hago todo una marea dentro que es mareo motriz, digamos, que hace que lo impulsa a ser proactivo y y y además muy intrépido, No, esto también que te da, hay personalidades que son así y después yo supongo que que muchas de estas cosas la vida te va
Diciendo así, dale. Por ahí me imagino también que el costo tiene que haber sido alto porque él mismo lo cuenta en en su bío de bueno, se incluso, o sea, le llevó puesta un poco a la familia también, pero bueno, capaz que una cosa tenía que ver con la otra y él tenía que hacer un cambio total, un giro total. Eh, a veces para mí están totalmente vinculadas todas las cosas, ¿no? Hasta que uno no hace un giro total, eh, no no empieza a ver las cosas
Desde otro lugar. Eh, hacemos un con todo esto, no sé que nos va a arrojar el algoritmo optimista, porque con todo esto que que hablamos, no sé si nos va a mandar a terapia de pareja o nos va a mandar a dónde, a ver qué nos depara el algoritmo optimista. llegó a la Argentina, inventó una bebida de naranja y sin querer queriendo inventó el registro de marcas del país. Estoy hablando de Mr. Bagley, el señor Bagley. La historia empieza en 1864. Lo que inventó se llama Espedidina, un
Aperitivo hecho con naranjas amargas que se terminó transformando o un producto de venta en las farmacias como un digestivo. El nombre lo sacó de la mitología griega. Las espérides eran ninfas guardianas de un jardín de naranjas doradas. Le fue tambani bien que enseguida lo empezaron a falsificar. Entonces, lo que hizo el señor Wagley fue algo que nunca ningún empresario había hecho en la historia del país, que es básicamente ir y registrar la marca. Le pidió una audiencia Abellaned, al presidente Nicolás Abellaned, le dijo,
«Hay que crear un registro de marcas y patentes.» Se cuenta que llegó a la reunión con una copia de la ley que había en Estados Unidos y por eso la ley en Argentina terminó siendo bastante similar. Así, la esperidina se convirtió en la primer marca registrada de la historia argentina. y también fue el primero en toda América Latina y se convirtieron en el gigante que todos nosotros conocemos. Hardcore compró Bagley en el 2001 de la empresa alimentaria más grande de América Latina, una empresa cordobesa. La
Peridina todavía existe y todavía se vende 160 años después. Conocía la historia de Bagley, también conocido como Bagley. Bley y Bly. Eh, está bueno, ¿no? ¿Para dónde nos llegó el algoritmo? No sé. Nos vio con cara de que teníamos que levantar el espíritu con la esperidina. muy temprano. Así es. Bueno, eh un poco Gerardo Felman nos dejó la vara bien alta eh en en lo que significa el camino de un empresario con impacto, pero también me parece que son esas historias para conocer en
Profundidad, Lean, cuando vos siempre decís estas verdades incómodas a las que nos invitas a a meternos, a profundizar. Bueno, y hoy eh tiene que ver con otra, ¿no? Con con cómo la empresa a veces crece, pero el dueño no se está dando cuenta, no está tomando decisiones acordo a cómo ha crecido la empresa. Pero antes tu columna, como vos ya sabés, tiene auspicio. Esta sección está presentada por Pax Assistan, la asistencia al viajero, la más completa al mejor precio. Disfruta en paz, viaja
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Intuición lo lleva hasta cierto lugar. Y hay un momento donde tu mentalidad todavía se quedó en formato intuitivo, centralizado y empezas a ser vos mismo el que le va poniendo freno a ese crecimiento. No te das cuenta que hay una oportunidad de de transformar la empresa, de transformarse uno y a partir de ahí escalar escalar el negocio. Es un momento donde la gestión por intuición empieza a cambiar y hay que empezar a tomar herramientas de la gestión más profesional, indicadores, flujos de fondos, entender lo que son
Los procesos, entender lo que son los equipos de mandos medios, construir otro de otro envergadura empresarial, porque ya eso que era pequeño al inicio se transformó en algo mucho más grande. Desde empresarios con impacto esta comunidad de dueños pymes tan diversa, cooperativa y federal, observamos muchas cosas, ¿no? Y esto es lo que vamos a charlar hoy. es un poco que el empresario en un punto la sensación interna es dejar de estar en la urgencia donde todo es ya a poder pensarse más
Estratégicamente, más sistémicamente, eh no estar todo el día resolviendo lo el pago de de los proveedores, la cobranza, la instrucción y empezar a pensar un sistema que funcione. es dejar de apagar incendios para construir cosas mucho más mucho más potentes. A mí me gustaría si que hagamos el siguiente ejercicio, si sos dueño de una PYM, un emprendimiento, etcétera, y te voy a dar tres modos y decme en cuál. Si querés chateanos o contanos o hacerte el propio ejercicio en cuál estás, ¿no? El modo empleado es
Pensar todo el tiempo en la tarea. Si estás pensando todo el tiempo en la tarea, aunque seas el dueño, sos empleado de tu propia empresa. Si estás pensando en el resultado todo el día, ¿cómo va? si llegamos, alcanzamos los objetivos, etcétera, estás en modo gerente. Ahora bien, para estar en modo dueño, tenés que estar pensando en el sistema, que todo eso trascienda sin que que ese sistema funcione, sin que seas vos el que está ahí ni en la tarea ni en el
Resultado, sino pensando el sistema. Me parece muy desafiante, pero te consulto, en una estructura chica, eh, muchas veces ese dueño que también es gerente también es el empleado. Entonces, ¿cómo haces para, digamos, para tomar una de esas perspectivas solamente? Bueno, primer dato es ser consciente, ¿no?, de que están estas tres dimensiones dando vuelta. Dos, empezar si estás muy chiquito y tejer el salto, es posible ya empezar a generar ingresos para correrme ciertas cuestiones. Un ejercicio muy habitual que planteamos dentro de la comunidad de empresarios
Con Impacto y los invitamos a todos es que el dueño de empresa empiece a a describir escribir sus tareas y algunas tareas empiezan a ser tan simples que uno lo hace por costumbre, pero no tiene ningún sentido que la mantenga. Entonces, esas las podemos empezar a delegar y darle a otro. Y también pensar que quizás uno no va a perder el control, sino que va a dejar de ser el control, ¿no? Total, hay una hermosa frase es si trabajas en la empresa o para la
Empresa. Para la empresa, ¿no? El el paradigma de la empresa es, bueno, eso, cobro, vendo, subo a la camioneta, llevo la cosa, la instalo, eh voy al cliente, hago el llamado WhatsApp, eso es, estoy trabajando en la empresa. Si uno logra tener perspectiva, por lo menos un rato al día, trabajar para la empresa, es decir, ¿cómo hago que esto se planifique mejor? ¿Cómo hago que el sistema sea mejor? ¿Que tenga mejor información, que dar una propuesta de valor mucho más potente? es por lo
Menos guardarse espacios, lo que sea, un rato, los viernes a la tarde. Los viernes a la tarde ya no soy más operativo y soy estratégico y me guardo 3 cu horas al finalizar la semana para pensar el mejor emprendimiento, mi mejor empresa. En todo caso, siempre que yo te escucho, ahora lo vamos a hablar con uno de uno de los miembros de empresarios con Impacto, eh de todo se trata de tener un método al final del día, como se dice, ¿no? como
Que eh describo describo acciones, me reconozco, identifico, pienso, eh luego discrimino a ver si lo tengo que seguir haciendo yo o mejor discuto que lo haga otro. No es como que no. Nadie va por la vida del emprendimiento eh antojadizamente o solamente desde lo intuitivo. Es que si te quedas en lo intuitivo y en la urgencia, no vas a poder transformar esa oportunidad que te está dando la actividad en un sistema y en una empresa. Hay mucha gente que sobrevive en modo urgencia, hay mucha gente que
Hay mucha gente no que es pintor y hay otra gente que tiene una empresa de de pintura. digo, la diferencia es la actitud que toma frente a la misma tarea. Digo, no está mal ni bien cada uno, pero uno gana conciencia y dice, «Bueno, dejo trabajar en la empresa y empiezo a pensar para la empresa. Entonces, armo el sistemita y el método para que me conozcan. ¿Cómo cotizo, cómo vendo, cómo contrato a otros?» O simplemente me llaman un pedido, voy, pinto, me fui, se me fueron
Las 8 horas pintando, voy a otra casa, pinto y me voy. Claro. Está eh una empresaria con impacto conectada del otro lado. ¿Quién es? Es un placer. Siempre en esta columna, después de conceptualizar un poco, vivir la experiencia de alguien que se fue transformando, vamos a hablar con un nuevo miembro de empresarios con impacto, Laura Rena, que es una de las directoras socias de de Gire, es una metal mecánica, es de Córdoba, eh va a venir por Zoom en esta entrevista con
Nosotros. Así que Laura, un placer poder charlar con vos. ¿Cómo estás? ¿Qué tal? Buen día. Saludos a todos. Muy bien, contenta acompañar. Voy a dar un dato de color de Laura. Laura, los miembros de empresarios con impacto nos dividimos en grupos, ¿no? Para trabajar quincenalmente con un coach. Bueno, Laura en su grupo es la que tira todo para adelante, la que moviliza todo, superentusiasta, digamos, en un punto sin que alguien lo haya nombrado. Es una gran motivadora hace que todo gire. Tal cual, tal cual.
Así que Laura, excelente que puedas hoy conectarte hoy. Y además le pedí que venga y me dijo, «No sé si puedo, pero movió toda la agenda, toda la agenda para que hoy estar acá charlando. Así que la te hago una primer pregunta a ver si que cuánto te identifica. Tu negocio se transformó en empresa antes que vos en empresaria. Eh, es como toda una mezcla, creo. Eh, mi negocio sí podríamos decir que se transformó en empresa antes que yo en empresa porque nació junto conmigo.
Somos como hermanos. Eh, ambas, la empresa y yo, tenemos la misma edad, 50 años. Eh, esta empresa la funda mi padre con un amigo cuando se quedan sin trabajo en plena crisis del Rodrigazo. Es en realidad unos meses más grande que yo. Y bueno, yo hace 31, 32 años que estoy adentro, ya era empresa, ya era empresa en crecimiento, pero estamos aún con esas reminiscencias de de de cómo nació esta empresa adentro de un garage de los de los papás eh de mi
Papá, de mis abuelos paternos. Eh, en ese momento vivíamos del sueldo del trabajo de mi mamá, que mi mamá es maestra, eh, y bueno, fue creciendo, se transformó en empresa de un de un garage pasó a tener dos naves industriales, eh, y de una primer máquina prestada a tener hoy casi un plantel de 100 maquinarias eh en esas dos naves industriales, pero esas licencias de taller de taller todavía están, por eso estamos tratando de pasar de tallera fábrica. Excelente. ¿Y a qué se dedica esta de
Tallera fábrica? Eh, ¿qué qué hacen en el día a día? Nosotros abastecemos a las principales fábricas de maquinarias agrícolas del país. Hacemos partes y conjuntos a pedido sobre planos, sobre muestra para esas maquinarias. Es decir, matricía sería desde desde la matricería en adelante transformando la materia prima, que en nuestro caso es el hierro y chapa. Ah, okay, perfecto. Lau, ¿y si tuviese que puntuar del 1 al 10, ¿cómo estaban en términos de organización, profesionalización hace 2 años atrás, 3 años atrás? ¿Cómo cómo
Calificabas esa situación? Y podríamos decir que estábamos en un seis, dos años atrás y ahora, bueno, estamos, quiero creer que rozando el nueve. Bueno, hermosa nota. Hermosa nota. Y y ¿qué notas que es la diferencia entre el 6 a nu? O sea, ¿qué decisiones tomaron dentro de la empresa para lo que veníamos diciendo tal vez en la en el preámbulo, dejar esa empresa intuitiva de taller con aunque tenían muchos años de de experiencia a una gestión más profesional? ¿Qué qué cambios hicieron
Laura, ahí adentro? Bueno, en primero cambiamos la cabeza. Si sin cambiar la cabeza de de los dueños, de los líderes, es imposible lograr ningún cambio. Eh, así que primero cambiamos nosotros y a partir de ahí empezamos a trabajar mucho puertas adentro, eh trabajamos formando equipos y empezamos a delegar un proceso que no es para nada fácil ni sencillo. Creo que para ninguno de las partes, ni para quien delega, ni para a quién le delega, estamos en ese proceso. Es un proceso de
Mucho desafío. muy lindo y es de un aprendizaje mutuo porque nuestros mandos medios, hace poco tiempo que tenemos mandos medios, aún no hace un año, estamos cerquita, están aprendiendo a hacer mandos medios, pero nosotros estamos aprendiendo a tener mandos medios. Sí. Eh, estamosend aprendiendo a dejar de ser los bomberos, ¿sí? Eso que que bueno que hablaban recién también un poquitito, eh, que si para que en una empresa todo funcione necesita que el dueño esté detrás de todo eso y primero que no es una
Empresa, sos un empleado con un trabajo caro, eh, sos un bombero que solo apagas incendio y tenés que despacito empezar a pasarte a ser el jefe, si se quiere, del cuartel. Sí. ¿Y cuál fue ese punto de inflexión, si es que lo tenés identificado, que te llevó a tomar esta decisión de reorganizarte internamente después de tanto tiempo? Sí, porque, perdón, porque ahí decías vos, «Tuvimos que cambiar la cabeza, pero ¿dónde está el cambio de cabeza?» Porque está en concepto, pero lo quiero
Ilustrar. No sé si va por ahí, Meli también. Sí, sí, sí. También ejemplos como más más puntuales. El el cambio de cabeza es cuando la empresa te come, no tenés vida. más allá de Ah, sí, ese es un punto, el para qué, el preguntarte, ¿para qué? Porque si me levanto y es de noche, vengo a la empresa y me voy de noche y para qué no tiene sentido. Y en lo personal, esto es puramente personal mío, incluso tal vez más allá de mi padre, eh yo tengo un un
Sueño que es formar una empresa, esta empresa que trascienda a las personas que la conformamos, incluso a sus dueños, que trasciendan el sueño en el en el tiempo, perdón, que trasciendan el tiempo. Entonces, eso es un gran motivador. Si no se le puede dar esa vuelta, la empresa va a terminar con nosotros. Pero lau, yo una cosa que escucho mucho también, Lau, me atreví confianza con vos, perdón. Eh, pero pero también para conversarlo con vos, Leandro, eh, hay veces que uno escucha esto que vos decías, ¿no?, de de
De dimensionar qué lugar uno ocupa en su propia empresa. Vos decís, «Che, yo no puedo vivir para trabajar porque se supone que yo tengo que trabajar para poder vivir, para poder disfrutar, para poder descansar.» Pero hay quienes te dicen también, «Esto no es un trabajo, este es tu lugar.» Entonces, si vos no te no estás dispuesto a darlo todo por tu lugar, que hay veces vos decís, «Che, yo no tengo ganas de estar a las 8 de la noche, 9 de la noche contestando
Mensajes de eh Mercadolibre para, no sé, estoy inventándote» o eh estar contestando mails o estar teniendo una reunión a las 9 de la noche cuando yo te voy estar leyéndole un cuento a mis hijos. No tengo ganas de esto. Y hay otro que te puede decir, «Bueno, pero si no lo haces por lo tuyo, ¿por qué lo vas?» No lo estás haciendo para alguien más, lo estás haciendo para vos. Yo digo mucho un concepto que es el mayor esfuerzo posible y tiene que todas las
Palabras son válidas, me gusta, es mayor, es esfuerzo, pero es posible, tiene que ser sostenible. Entonces, uno no puede estar así todo el tiempo. Es cierto que hay momentos que, bueno, lanzamos malditos optimistas, es nuevo el programa, está este año, etcétera. Bueno, a lo mejor hay que hay que sostenerlo con más esfuerzo, pero después hay que encontrar una forma que se sostenga en el tiempo, que en determinado momento uno puede tomarse vacaciones y eso funciona igual, que en determinado momento crezca que tenga
Otras opciones, tengas el derecho de enfermarte tranquilo, sin problemas. Tranquilo, correcto. Lau va haciendo así con la cabeza todo lo que decimos. Sí, sí, tal cual. Deja de tener sentido. Sí, uno eh tiene que poder vivir y no que la empresa o el negocio lo termine matando o enfermándose. Además, cuando uno no está porque uno en algún momento, aunque puede venir y lo hace y que viene a trabajar enfermo con fiebre y demás, llega un momento que no puede, que pasan otras cosas en la vida
Y no puede venir, entonces la empresa no va a funcionar si uno no está. Eh, a veces también uno no se corre porque por ese miedo, miedo a que entiende o cree que delegar es perder poder. Y delegar, yo creo que no es perder poder, al contrario, es ganar futuro. ¿Sí? Entonces uno no tiene eh que ser la empresa. La empresa uno la fundó, pero llega un momento que crece y si eso crece empieza a tomar entidad y no puede abarcar todo.
Entonces ahí es cuando uno empieza también a si sigue en ese tren y quiere abarcar absolutamente todo cuando ya no puede, empieza solamente a gestionar por intuición y la intuición está buenísima. Eh, cuando nace una empresa, un emprendimiento y demás, hay mucho de intuición, pero luego cuando eso va tomando dinamismo y crece, si sigue solo por intuición es como ir manejando en las rutas ciegas. Ahí uno empieza a necesitar datos, empieza a necesitar indicadores, empieza a necesitar gestión de verdad. No, porque haya no lo haya tenido, pero
Lo podía hacer todo. Ahora no puede tocar todos los botones al mismo tiempo. Claro, me dejas desafiarte un poco. ¿Te acordas alguna decisión que antes tomaban por intuición concreta y que ahora la estás tomando con información, con gestión, con profesionalismo? Sí, puede ser. por ejemplo, y esto vamos directo a a cuestiones relacionadas con con el equipo, con la gente. Bueno, antes era por era intuición porque y nos parecía esta persona e nos parecía que trabajaba bien, que hacía bien bien su trabajo y
Realmente fue así. Pero teníamos datos, empezamos a tener datos para medir eso y vimos que realmente era así, pero porque teníamos conteo de piezas que antes no. Antes intuíamos que la producción salía en tiempo y forma y después vimos que sí salía. Es más, a partir de que pudimos tener datos, vimos que podíamos incluso acelerar esa producción y esa producción en términos reales es mayor rentabilidad, mayor negocio, otras oportunidades, reinversión, hay un montón de cuestiones y simplemente por una actitud empecemos a medir
Y cambia todo, ¿verdad? Algo que en realidad muchas veces parece muy lejano, ¿no? A decir, ¿cómo mido el negocio? Cuando te hablan del KPI o de los KPIs, que decís, «¿Y yo cómo mido esto? ¿Y es posible medir todo finalmente o no?» Sí, claro, es posible. Ahí yo creo que hay una línea fina en no llenarse de información eh y de indicadores que uno después tampoco los puede abordar. Sí. Entonces terminan en un sobre todo sobre todo porque eso que estás diciendo es como un
Síntoma de la época, ¿no? Tener una sobreabundancia de datos que claro que después digo, para la para para la comunicación, para la vida misma, después vos qué vas a hacer con todo eso para la política, por ejemplo, tanto que le pedimos a la política que se sirva inteligencia artificial, que se tecnologice. Bueno, para qué después al digamos, ¿qué va a ser? ¿Quién va a hacer qué con esos datos? Bueno, listo, están y ¿qué pasa? ¿Qué decisiones se van a tomar? Ahora, vos decías algo,
Fer, todo se mide. En el caso de Laura con Jire es una empresa de que vende producto, pero si vos vendés un servicio, medir ese servicio es más complejo. Más complejo todavía. Claro, claro. ¿Cómo alcanzas a medir, no sé, un servicio como el que podés dar vos, como el que como el que puede darle anda? Todo en un punto podés medir. Hay que ver para qué lo querés medir. Es la gran motivo, pero podías medir satisfacción o acá podés medir audiencia, digo, podés
Medir un o perfil, a lo mejor no necesitas un montón de gente, pero si querés que acá no siga determinado público, digo, hagamos lo que hagamos, eh, hay que pensar cuáles nos sirve a nosotros. A veces una marca eh tiene que tomar, una empresa tiene que tomar determinadas decisiones este y le parece una buena idea, no sé, que eh Laura se asocie con un influencer del mundo de la mecánica. Bueno, perfecto. ¿Y cuántos seguidores tiene ese influencer? Un millón. Pero eso se traduce en más ventas para Laura.
La pregunta es, ¿vos qué querés, Laura? instalar tu marca, visibilizarte, eh estar dentro de, no sé, de que el algoritmo te te arroje como uno de los buscadores principales dato más ventas, no tener el dato por el dato en sí mismo porque si no vas a si no sabes lo que queres ir a buscar, vas a obtener lo que no necesitas. Y bueno, eso es cuando te falta el objetivo, que es lo principal siempre, ¿no? Conocer cuál es el objetivo. Lau, en un momento hablaste que
Cambiaste vos primero, eh, para después poder lograr cambiar la empresa. ¿En qué notas tu cambio o el cambio de de los socios? Digo, de la plana que lideran. ¿Qué en concreto es que están pensando, decidiendo distinto? Tal vez tienen otras conversaciones, tal vez otros espacios. ¿En qué en concreto ayuda a que eso suceda? Bueno, hay hay muchas cosas, pero el cambiar es eh en gran medida o el primer paso es eh eh entender que uno solo no puede, que necesita del otro, que necesita del
Equipo y entender que las cosas se pueden hacer diferente, de diferente manera y eso no significa que estén mal hechas. Es más, muchas veces están se hacen de de mejor manera. Eh, eso es mucho. A partir de ahí se empiezan a generar esos espacios de de trabajo, de diálogo, de reuniones, de de de mesas de ideas, mesas para pensar. Eh, y uno, y yo vuelvo a este punto porque es muy importante y creo que lo que nos pasa a todos los pymes o a gran
Parte, eh, que uno siempre siente eh que tiene la camiseta puesta, que es como estar en el gimnasio. Yo me sentía así, me sentía como que iba al gimnasio, me subía a la cinta de correr y corría, corría, corría, me agotaba, transpiraba la camiseta de la empresa, pero terminaba agotada. Claro. Sí. Eh, entonces entender eso y que el camino recorrido con otros también es lindo. Es más lindo incluso y uno puede llegar más lejos. Es muy importante. A partir de ahí es que uno puede empezar
Luego, sí, a transformar su organización y su vida misma porque empieza a tener tiempo para otras cosas, para la familia, para los amigos. Sos una esponja de todos los conceptos que movilizamos, trabajamos en en empresarios con impacto y sos una forma constante de aprender. Así que confío en lo que viene. Va a ser una hermosa respuesta. Esta columna es siempre hablar de verdades incómodas, cosas que aprendimos y ahí te apelo a tus aprendizajes. Alguna verdad incómoda que hayas aprendido tal vez dentro de la comunidad de empresarios
Con Impacto o tal vez como líder de tu propia empresa, algo que descubriste en el camino que era incómodo, pero que sirve un montón. ¿Te te viene alguna reflexión? A ver, incómodo. Incómodo es algo tan difícil, pero pero que es fácil cuando uno da el paso es salirse de la zona de confort. Eso es incómodo. Si, porque es por la forma, por lo que no cambiamos, por no animarnos a salirnos de ese metro cuadrado en el que estamos parado, que es la zona de
Conforto, nos limita totalmente y es muy incómodo salirse de ahí porque para salir de la zona de confort uno se tiene que encontrar consigo mismo, interpelarse y darse cuenta que bueno, el el palo en la rueda muchas veces de esa organización es uno mismo. No es el mercado, no es el contexto, no es la política. Influye, sí, por supuesto. Sí, pero no. El Yo creo que el techo y el palo en la rueda más importante es uno mismo. Esa es una verdad incómoda que no
Estamos acostumbrados a a escucharla y a querer escucharla. Gracias Lau. Estamos en una columna dentro de Malditos optimistas y generalmente para el cierre le pedimos una frase optimista, ¿no? Algo que quieras decirle a toda la audiencia como gran optimista que sos. Bueno, yo ya que estamos en tiempo de de fútbol y hoy juega la selección, voy a usar una una analogía eh con futbolera y con todo lo que venimos hablando. Eh, que es para que aquel que todavía está en duda si delega o no delega, si
Suelta algo de la empresa y empieza a profesionalizarla, que piense que si no lo hace es como estar jugando al fútbol. en el recreo en el patio de la escuela, donde todos van corriendo detrás de la misma pelota, por supuesto, pero todos juntos, no hay orden. Sí. Eh, hasta a veces termina atajando alguno que no era el arquero para dejar de de funcionar de esa manera y funcionar como un equipo verdaderamente que transformarse en el técnico en Escaloni, sí, que no es quien
Va a atajar los penales, quien va a patear el corner, es quien tiene la mirada estratégica del equipo, ¿si? y toma la decisión para justamente salir a la cancha con todo y funcionando bien como un equipo. Qué grande. Y en todo eso, y en todo eso, eh, yo puntualmente y y parándome en el en el nombre de su programa de Malditos Optimistas, creo que soy una optimista porque elijo construir futuros donde muchos vener no se puede cambiar porque siempre se hizo así.
Wow. Eso. Gracias Laura. Gracias Laura. Genia, genia. Eh, cuánto concepto, en serio. Sí, una cap muy bueno. Bueno, eh, le damos las gracias a Pax Assistance, la asistencia al viajero, la más completa al mejor precio. Disfruta en paz. Viaja con Pax. Pax, pax, pax. Viajo con PX. ¿Vas a viajar? Necesitas paxs. Ingresa a packsassistans.com. Contrat viajero. Creada por expertos, humana y accesible. en paz viaja con Bueno, chicos, eh, qué lindo programa hemos tenido, qué inspirador, ¿no? Tremendo. Dos historias que tremendas, muy distintas, ¿no?, en sus
Desarrollos, pero super movilizante para todos. Es imposible no identificarte en algún momento con Gerardo o en algún momento con Laura. Sí, lo que pone, me parece totalmente de manifiesto o en evidencia que emprender es un camino complicado. Nadie, digamos, no existen eh aquellos casos de éxito solamente, ¿no? Que para llegar un caso de éxito tenés que pasar por mucho. Así que de eso se trata. Me parece que el espíritu que nosotros eh eh intentamos desde acá humildemente eh incentivar del otro lado es esto, ¿no? Que confíen en
El proceso y que confíen en ese sentido intuitivo, pero que que también se puedan hacer preguntas que los lleven a perfeccionar esa esa idea que le dio o que germinó ese proyecto o ese o ese emprendimiento, esa innovación. Arriesgarse con proceso sería. Me gustó, ¿no? Total. Lo vamos a poner como título de la portada. Sígannos en todas las redes sociales, si no lo alcanzaron a ver en vivo, no se preocupen, lo lo recuperan después. Y en Instagram van a encontrar lo más importante del programa de hoy,
Eh, por ejemplo, este, ¿no? Emprender con, ¿cómo dijiste? Arriesgarse con proceso. Me gustó arriesgarse con proceso. Eh, bueno, gracias, Lean. No, un placer. La verdad es que ser dueño de empresa es estar muy solo, tomar muchas decisiones. No, no hay lugar donde se aprenden estas cosas. Por eso construimos empresarios con impacto también. Por eso venimos acá a contar buenas prácticas para que llegue todo el mundo. Pero si uno quiere no estar solo, obviamente está la comunidad empresarial para poder tomar mejores decisiones.
Y los malditos optimistas que hacemos comunidad también. Mañana, eh, mañana vamos a tener a Iván Stigliano. Mañana es martes de ciencia e innovación, así que hoy y hoy juega la selección, obviamente. Así que este todos los que no quieran alentar a la Argentina, vayan para allá vos. Chao.