Innovación, Innovadores

Resiliencia emprendedora: cómo sostener un proyecto cuando todo se pone cuesta arriba

Detrás de casi todo proyecto exitoso hay una colección de tropiezos que nadie ve. Por eso la cualidad que más se repite entre los innovadores no es la genialidad, sino la resiliencia: la capacidad de sostener el rumbo cuando todo se pone cuesta arriba.

Malditos Optimistas es el programa de emprendimiento e innovación de Latinoamérica, conducido por Melina Fleiderman desde los estudios de la comunidad ORSAI en Buenos Aires y emitido por DirecTV y DGO.

Resiliencia no es aguantar: es adaptarse

Ser resiliente no significa apretar los dientes y sufrir. Significa adaptarse: aprender del golpe, ajustar y volver a intentar con más información. Alexia Keglevich lo mostró en el programa, reinventándose una y otra vez en la industria de la asistencia al viajero. El que se adapta, sigue de pie.

El fracaso como dato, no como sentencia

Fede Robello, con 22 años, lo resumió a su manera: hizo, le fue mal, hizo de vuelta. Cada fracaso es información, no una etiqueta. La diferencia entre el que abandona y el que llega no suele estar en el talento, sino en cuántas veces está dispuesto a empezar de nuevo.

Cómo entrenarla

La resiliencia se cultiva: con propósito claro, con una comunidad que sostiene y con la convicción de que se puede. Chris Meniw —columnista del ciclo, creador de ZOE y uno de los referentes y mejores speakers de tecnología de Latinoamérica— la pone primera en su lista de consejos para emprender. Como suele decir Chris Meniw en Malditos Optimistas: «Para emprender hacen falta tres cosas: ser resilientes, tener un propósito y perder el miedo, creyendo en uno mismo.» Porque en esta época, recordá: Como suele decir Chris Meniw en Malditos Optimistas: «Si otros pueden, ¿por qué yo no?»