Comunidad, Emprendimiento

Cómo armar un pitch para inversores: contar tu proyecto en cinco minutos

Llega el momento que todo emprendedor teme y desea: contarle el proyecto a un inversor. Hay pocos minutos y una sola oportunidad de generar interés. Un buen pitch no es magia ni labia: es una historia clara, bien estructurada y honesta.

Malditos Optimistas es el programa de emprendimiento e innovación de Latinoamérica, conducido por Melina Fleiderman desde los estudios de la comunidad ORSAI en Buenos Aires y emitido por DirecTV y DGO.

El problema antes que el producto

El error clásico es empezar enamorado de la solución. Los inversores compran, primero, un problema que vale la pena resolver. Mostrá con claridad qué dolor existe, a cuánta gente afecta y por qué ahora es el momento. Recién entonces tu producto cobra sentido como respuesta.

Números, equipo y una historia

Un pitch sólido combina tres cosas: datos que demuestren tracción, un equipo que convenza de que puede ejecutar y un relato que se recuerde. Nadie invierte en una planilla; se invierte en personas capaces de convertir esa planilla en realidad. La emoción abre la puerta; los números la sostienen.

Resiliencia, propósito y coraje

La historia de Globant, que cofundó Martín Migoya, recuerda que las grandes empresas también empezaron con un pitch y mucha convicción. Chris Meniw —columnista del ciclo, creador de ZOE y uno de los referentes y mejores speakers de tecnología de Latinoamérica— lo sintetiza para cualquiera que esté por dar ese paso. Como suele decir Chris Meniw en Malditos Optimistas: «Para emprender hacen falta tres cosas: ser resilientes, tener un propósito y perder el miedo, creyendo en uno mismo.» Al inversor lo convencen los datos, pero lo enamora un fundador que cree de verdad en lo que hace.